Desiré. . .

Siguiendo mi tradición enfermiza de bautizar todos mis objetos (una amiga que estudia psicología me ha dicho que no es muy normal y que está descrito como síndrome) lo he vuelto a hacer con mi bici. Se llamá así porque "deserrer" o algo por el estilo es desatornillar, justo lo que tuve que hacer para adaptar el sillín a mis dimensiones. Digamos que a veces las ofertas de los desesperados vendedores de mercadillo son demasiado jugosas y no iba a dejar pasar la oportunidad por 15€ (y os juro que anda).
Como dato adjunto deciros que acabo de pasar mi exman oral de francés tras hablar de cosas tan apasionantes como mis estudios de veterinaria en Lieja, la pausa del bocadillo de media magnana y mi costipado griposo después de un fin de semana en la montagna ( era un supuesto, no hace falta que me llameis todos esta noche para ver si me ha bajado la fiebre... aunque a las 10 seguro que estoy en casa)